Coscorrón es un dulce crujiente que sabe a Venezuela, pero también es el nombre del proyecto que hace aproximadamente un año, Maria Fernanda Sotillo y Mariana Arias iniciaron. El nombre ha viajado desde Maturín (Venezuela), tierra natal de la familia de Arias, donde se le llama «coscorrones» a los dulces que en otras regiones del país se conocen como almidoncitos.

Coscorrón es un emprendimiento que prospera con la venta de tortas y postres para eventos especiales. Estas delicias son preparadas y presentadas por un equipo de cinco personas. «Y más… Si estuviéramos preparando un evento durante esta entrevista, algo te pondríamos a hacer», bromea Sotillo.

Las fundadoras de Coscorrón diseñaron una marca basada en la combinación de la pastelería criolla y las técnicas francesas del emplatado. Aseguran que lo que distingue a la marca es que lejos de usar impresiones y decoraciones prefabricadas, sus tortas son pintadas a mano.

Su enfoque principal son los eventos infantiles, no obstante, los clientes de cualquier edad son siempre bienvenidos. Exceptuando la temporada vacacional (julio-septiembre, la más alta en ventas), semanalmente entregan –al menos– dos tortas y organizan mesas en festejos para 15-100 comensales.

dulce coscorrón

Coscorrón: más que tortas

Este emprendimiento familiar despacha pasteles en Caracas, Maturín y Maracay, ya que cuentan con gente confiable y cercana que mantiene el sabor característico de la sede caraqueña.

En su lado más artístico, Coscorrón no solo se ocupa de la decoración de mesas de dulces, también han planificado festejos en su totalidad y esto ha sido posible gracias a los muchos aliados que han conseguido a medida que la marca crece.

Por otro lado, Arias –diseñadora gráfica y encargada de pintar a mano las tortas– dirige paralelamente una cuenta en Instagram llamada @hagomiamigo, la cual confecciona muñecos de tela a pedido. Estos muñecos han formado parte de la decoración en varias mesas.

Ambas socias están muy contentas y satisfechas con el logro de la marca hasta ahora y a pesar de que intentan manejar su progreso con calma, sus ambiciones no se detienen. Esperan ampliar su público objetivo y ofrecerles una gama más amplia de materiales productivos para eventos.

Para la agenda: Cursos de repostería

En diciembre de 2018 organizaron un taller infantil para elaborar casas de jengibre. Quieren repetirlo y ofrecer otra serie de cursos de repostería. Solo podemos adelantar que están organizando su agenda para poder llevar a cabo sus actividades en la sede de Caracas.


En nuestra tienda Dulcear podrás pedir su torta de zanahoria y, como siempre, cuéntanos si te gustó tanto como a nosotros.

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