Hacer caramelos y chupetas es fácil y divertido, pero como todo, tiene su ciencia. Consultamos a Zaphit Vargas, instructora de repostería y pastelería, creadora de Chipiliscakes y columnista de Dulcear, para que nos contara cuáles son los errores más comunes al elaborar estas golosinas.  (Si quieres la receta paso a paso, haz clic aquí)

No usar el termómetro: Para lograr el punto de caramelo duro debemos alcanzar la temperatura apropiada (158°-160°), y esa precisión solo la conseguimos contando con un termómetro de cocina. Si no dejamos que llegue a la temperatura adecuada, el caramelo quedará blando y si nos pasamos, el caramelo se volverá oscuro y amargo.

-No protegerlos de la humedad: el azúcar tiende absorber la humedad del medio ambiente. Para evitar esto, es recomendable empacar los caramelos en bolsitas de celofán transparente o al vacío una vez que enfríen.

-No tener paciencia: cuando agregamos el colorante en la mezcla del caramelo es importante esperar que las burbujas que se forman desaparezcan antes de verter la mezcla en los moldes, de lo contrario el caramelo no lucirá liso, sino que se formarán bolitas, que en algunos casos pueden lucir divertidas, pero que sin duda no se corresponden al resultado que se está buscando.

-No incorporar la glucosa durante la preparación: Existe la falsa creencia de que si no utilizamos la glucosa para la elaboración de caramelos y chupetas se obtendrá el mismo resultado. ¡La respuesta es no! En la confitería es muy necesario usar este ingrediente para que las moléculas del azúcar no se calienten ni fundan tan rápido, de esta manera podemos trabajar antes de que solidifique y lograr luego una mejor textura. Para un resultado óptimo y fiel a las características que tienen estos dulces se debe aplicar la base fundamental: azúcar, agua y glucosa.

Cómo hacer chupetas y caramelos

 

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