Los Petit Fours son actualmente utilizados mayormente en las mesas de dulces. Permiten que los comensales puedan disfrutar de todos los sabores y texturas de un dulce en un solo bocado.

Seguramente has visto más que todo los mini cupcake que aparentemente llegaron para quedarse, porque a muchos les encantan disfrutar de su postre en un reducido tamaño. Igual que los mini eclairs, los pequeños bizcochos de varias capas, las milhojas miniatura y las pequeñas tartaletas con todos los rellenos posibles -crema de limón, fresas, crema pastelera, arequipe (dulce de leche), ganache, crema de café- que podemos disfrutar en las mesas dulces de una celebración o como acompañantes de una taza de té o de café para merendar.

Aunque por su versatilidad y las opciones actuales podamos pensar que esta creación repostera es de una época muy reciente, lo cierto es que datan del siglo XVIII y se dice que eran los postres preferidos de Napoleón Bonaparte.

Si lo traduces al español Petit Four significa literalmente “pequeño horno” aunque la más correcta es “horno lento o suave”, te preguntarás ¿por qué llevan este nombre?, sucede que en el siglo XVIII era muy difícil controlar la temperatura de los hornos y las preparaciones pequeñas se quemaban con facilidad, es por ello que estos mini postres se horneaban con el calor que quedaba una vez que el horno se apagaba, eran tan pequeños que no necesitaban más, este procedimiento se conocía como horneado suave. Para aquel entonces estos mini postres eran sólo disfrutados en las fiestas de la realeza, pero ahora todo el mundo tiene la oportunidad de degustarlos.

En cuanto a diseño los petit fours son diversos porque todo depende de la creatividad del pastelero. Especialmente en la actualidad, muchos postres cuentan con su versión en miniatura. Sin embargo, la pastelería tiene sus prácticas bien documentadas y en la clasificación clásica de estas pequeñas delicias encontramos los llamados Petits fours secs, es decir, aquellos que están preparados con masas secas, como los macarons, los merengues, los bizcochos y los hojaldres; y los petits fours glacés, que son los que llevan un acabado glaseado.

Como apuntábamos anteriormente, actualmente los pasteleros ofrecen las más creativas opciones, pero todas cumpliendo la premisa de que sean para comer de un bocado.

Los Petit Fours como complemento de las tortas      

“Siempre digo que los mini dulces son como los músicos de la orquesta y la torta ese integrante principal, pero al final todos son necesarios y se complementan. Es como las películas donde hay un personaje principal pero todos los demás también tienen su toque y esencia, por ello resultan igual de importantes”, señala Vanessa Mendoza, de Repostería fina.

Mendoza dice que existe una gran variedad de Petit Fours y que requieren el mismo esmero, cuidado y dedicación que los postres de tamaño tradicional y por supuesto se debe cuidar el horneado.

Para las mesas de dulces, comenta, hay quienes los quieren en armonía con la torta, con iguales colores e incluso sabor y textura y otros juegan con las tonalidades y las versiones que incluyen.

Al hablar de mini dulces o Petit Fours los macarons son uno de los más mencionados, además no sólo sirven para la mesa de dulces sino que las personas también los usan como una opción ideal para entregar al final de la celebración en delicadas cajitas decoradas con lazos, igual ocurre con los bombones, las trufas y los tan queridos brownies, que son muy apreciados en todos los tamaños.

Vanessa Leonett Reyes
Periodista venezolana. Blogger.

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