¿Sabes qué son los glow desserts? Seguro has oído últimamente hablar de las glow cakes o los glonuts. Estos son términos que derivan del verbo glow (irradiar luz, en inglés) y sirven para denominar donas y tortas –entre otras recetas dulces– que “se iluminan” bajo luz ultravioleta. Acá te contamos qué ingredientes especiales llevan.

¿Alguna vez te has topado con una torta o un cupcake que brilla en la oscuridad? Las llamadas glow cakes son precisamente pasteles que destacan entre un fondo oscuro, bien porque el fondant, el buttercream, el chocolate blanco, la gelatina o el glaseado que los recubre fueron intervenidos con agentes colorantes que tienen la cualidad de refulgir bajo luz ultravioleta en tonos fluorescentes.

Hay varios ingredientes que producen la magia de los glow desserts. Uno es la llamada aguaquina o agua tónica, que se diferencia de la soda por contener quinina. Esta es un compuesto derivado de la planta de quina que por muchos años ha sido utilizado para combatir la malaria y que tiene la cualidad de brillar en la oscuridad con tonos azulados, que varían en intensidad según la concentración de quinina de cada marca de agua tónica. Algunos reposteros la incorporan a las cubiertas de buttercream o a la gelatina con ese fin, aunque también acotan que, como la aguaquina es amarga, tiende a alterar el sabor final si no se compensa con más azúcar.

No obstante, este líquido no es el único recurso para obtener tonos neón para una torta. La vitamina B2 es otro elemento que en este caso puede aportar un tono amarillo intenso, y también están disponibles en algunos países colorantes fluorescentes para alimentos de marcas como Deiman que pueden incorporarse tanto al frosting como al bizcocho.

Glow desserts
Fotografía: Deiman.com.mx

 

Meriendas luminosas. En esta categoría de los glow desserts, quizás el más curioso de todos sea el helado fluorescente que inventó Charlie Harry Francis en 2013. Este inglés, hijo de un heladero y una confitera, decidió añadir a su receta una proteína extraída de medusas, que poco antes había logrado sintetizar un laboratorio en China. Al añadir este compuesto bioluminiscente a su helado, Francis descubrió que de hecho este se volvía cada vez más brillante al lamerlo, pues se desencadena una reacción fisicoquímica relacionada con el calor de la lengua, el movimiento y la interacción del PH de la saliva con la proteína como activadores del brillo. Sin embargo, su invento duró poco, pues los altos costos de la proteína implicaban que cada bola de helado costase 225 dólares.

Además de las tortas y helados luminiscentes, también existen las llamadas “glonuts”, donas que refulgen en la oscuridad. Fueron ideadas en 2017 por el pastelero Christopher Thé, propietario de la pastelería Black Star Pastry en Sydney. Mientras Thé paseaba en un festival de luces llamado Vivid, pensó en cómo podría integrar sus creaciones al evento y se le ocurrió preparar donas brillantes, una idea que le tomó varios meses de trabajo y experimentación hasta dar con el resultado ideal.

El sitio web de Black Star Pastry señala que las glonuts se preparan añadiéndole riboflavina (vitamina B2) al glaseado, de allí que sus donas brillen en amarillo fluorescente al ser expuestas a luz ultravioleta. No obstante, como la riboflavina aporta un sabor ácido al glaseado, el pastelero optó porque este último tuviese como ingrediente base el yuzu, una fruta cítrica asiática que –al ser también ácida– encubriría bien el sabor de la vitamina. Estas rosquillas, a 7 dólares australianos cada una, causaron furor entre los comensales y lo obligaron a incrementar su producción.

Si decides probar en casa cómo queda un glaseado de este estilo, puedes hacer la mezcla tradicional de limón, agua y azúcar glas incorporando también un par de tabletas de vitamina B2 muy bien trituradas. Puede servirte para adornar galletas, tortas, donas y cakepops. No obstante, como recalca la organizadora de eventos Luz Ángela en su blog (luzangela.es), es muy importante recordar que estos postres solo brillarán cuando se expongan a luz ultravioleta en una habitación bien oscura y preferiblemente con varias de estas lámparas situadas muy cerca de la mesa, pues no basta simplemente con apagar la luz para apreciar el efecto.

 

Fotografía: www.hungryforever.com

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