Alberto Lindner

Torta de pan, pero de galletas, y con zanahoria

La creatividad es la reina en la cocina del arquitecto Alberto Lindner, por eso hoy nos trae esta peculiar receta

A veces, abrimos la nevera y pensamos que ya si es verdad que no tenemos nada para hacer un postre. Pero siempre hay. A veces hay una cosa, a veces la otra.

Se trata de usar nuestras mejores fortalezas de carácter para ello, que son la curiosidad e interés, y la creatividad. A ello le agregamos un poco de gratitud, dos cucharadas de humor, y se coloca todo con la capacidad de amar y ser amado, ya que la cocina, de seguro, es un acto de amor.

Esas son las fortalezas que usamos para cocinar, pienso yo, y según el test VIA de la Psicología Positiva del Dr. Seligman.

Dice la Psicología Positiva sobre la creatividad:

Pensar en nuevas formas de hacer las cosas es algo esencial en su forma de ser. Usted nunca está satisfecho haciendo las cosas de la forma convencional si existe un modo mejor…

Esta vez tenía zanahorias, tres paqueticos de galletas “María” y como siempre, la fécula de maíz. No tenía harina. La primera vez la cociné como torta, pero la segunda, como es muy pastosa, la hice como quesillo, por eso en vez de 2 huevos agregué tres.

Se prepara el molde con cuatro cucharadas de azúcar hasta que se ponga color ámbar y se deja enfriar, como en la receta del quesillo. En una licuadora coloqué una taza de jugo de piña. dos tazas de zanahoria cruda, tres huevos y licué junto a la vainilla y sal.

Ese líquido se coloca en un recipiente y se la agrega media taza de avena, que espesa (no mas de media porque luego sabe mucho a avena), 3/4 de tazas de maicena, una cucharadita de clavos de olor, pizca de sal y tres paquetes de galletas “María” o similar,  trituradas, cuando no tenemos harina.

Esta vez al licuado le agregué media taza de nueces que me habían regalado. Se mezcla bien hasta que queda homogénea y luego al horno a 380°F o 190°C por una hora. Para saber si está lista, lo hacemos como en la receta del quesillo, introducimos un palito y si sale seco, está listo. Igual, si me sigues, ya sabes que 10 minutos después de que sientes el olor de la torta por primera vez…

 

Ingredientes

1 taza de jugo de piña

2 tazas de zanahorias crudas picadas

1 cucharadita de clavos de olor (Mosca…no son clavos de ferretería)

1/2 taza de avena en hojuelas

3/4 taza de maicena (Fécula de maíz)

3 paqueticos de galletas “María” triturados a polvo

1/2 taza de nueces (sin la cáscara… jeje)

3 huevos completos

Cucharadita de vainilla

Pizca de sal

La mezcla es increíble. Sabe a torta de pan, pero no tiene harina salvo la de las galletas. Si eres celíaco, no le pongas las galletas o le pones galletas de celíaco.  La mezcla de la piña y la zanahoria recuerda a la torta de cambur. Cosas de los sabores.

Pienso que un toque de canela en vez de la vainilla quedaría mejor.

Si lo hacen me cuentan ya que es difícil que vuelva a preparar otra vez la misma receta, una vez que hice todas las variantes.

Alberto

Referencias:

Seligman, M, (2011) La auténtica felicidad. Caracas: Gráficas Lauki. Pág. 378. “Usted cuenta con la posibilidad de escoger el rumbo de su vida. Puede elegir una existencia que, en mayor o menor medida, favorezca estos propósitos; o sin duda puede optar por una que no tenga relación con ellos. De hecho puede escoger una que los obstaculice reiteradamente…Una buena vida consiste en obtener una felicidad auténtica empleando sus fortalezas todos los días en sus principales ámbitos. La vida significativa añade otro componente: utilizar esas fortalezas para fomentar el desarrollo del conocimiento, el poder o la bondad. Una existencia semejante se haya cargada de sentido, y si Dios llega al final, se trata de una vida sagrada

Seligman, M.(2016) Test VIA Disponible en, https://www.authentichappiness.sas.upenn.edu/es/testcenter   y recuperado en abril de 2016

 

https://cocinardepie.blogspot.com

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