Los marshmallows son esas delicadas delicias que encantan a paladares infantiles y adultos. Además de consumirlos como una golosina y usarlos como elementos decorativos en mesas de dulces, se emplean en la repostería para lograr increíbles texturas y rellenos en los más variados postres.

Seguro has escuchado sobre lo avanzada que era la antigua civilización egipcia y del inmenso legado que dejaron a toda la humanidad, pero ¿sabías que a ellos también les debemos los marshmallow o malvaviscos? Sí, ellos fueron sus creadores y, aunque ahora nos endulzan la vida, su origen es medicinal.

Los egipcios le encontraban solución a todo y descubrieron que la combinación de raíces de varias plantas —entre la que estaba la planta malvaviscobismalva o hierba cañamera (en inglés marsh mallow) cuyo nombre científico es Althaea officinalis— servía para combatir la tos y el dolor de garganta.

El resultado de mezclar las raíces era una combinación amarga, por lo que decidieron añadir miel y consiguieron una masa gelatinosa, a la que le dieron forma de trenza. Pero, cuenta la historia que eran considerados un lujo, por lo que estaban reservados solo para sus dioses y la realeza egipcia.

Marshmallows para todos

Los registros culinarios que encontramos en internet coinciden en que, en Francia, miles de años después de los egipcios, a mediados del siglo XIX, la receta de los malvaviscos (o guimauve, en francés) sustituyó las raíces de plantas por claras de huevo, y la miel por azúcar; con estas variaciones, siguieron siendo placenteros al paladar, pero dejaron de ser medicinales.

Luego, en el siglo XX, por los años 50, en Estados Unidos comenzó la producción masiva de los marshmallows, gracias a Alex Doumak, quien creó y patentó una tecnología de extrusión para producir cientos de malvaviscos en poco tiempo.

Los Doumak, una familia de inmigrantes griegos dedicados a la confitería, comenzaron a elaborar sus primeros malvaviscos de molde fundido en Los Ángeles, California, en el año 1921. Luego, con la utilización del proceso de extrusión, comenzaron la producción en masa de una manera rentable, así los marshmallows pasaron de ser una confección cara, a una golosina diaria y un ingrediente favorito para muchas recetas.

Los malvaviscos que comemos en el presente tienen cuatro ingredientes esenciales: agua, azúcar, un agente proteico que le da su consistencia esponjosa (gelatina o clara de huevo) y aire, gracias a este último es que podemos disfrutar su textura esponjosa. También se suelen utilizar diferentes saborizantes (generalmente vainilla) e ingredientes adicionales, como jugo de limón, que le da mayor estabilidad a su componente esponjoso.

¿Quieres preparar marshmallows en casa? Aquí en Dulcear tienes una maravillosa receta.

5 ideas fáciles para disfrutarlos

Los marshmallows pueden comerse solos, al natural o asados, pero son excelentes para combinar con otras preparaciones dulces. En Dulcear.com te traemos algunas ideas:

  1. Cúbrelos con chocolate y lluvia de caramelo, serán prefectos para fiestas infantiles.
  2. Malvaviscos miniatura en un bowl con frutas picaditas, forman una ensalada sorpresa con mucho dulzor.
  3. La mezcla de marshmallow se puede usar como topping en bizcochos, ponqués, cupcakes o muffins.
  4. Unos alfajores rellenos de malvaviscos te harán brillar en una mesa de postres.
  5. Agrégalos a una taza de café moca o chocolate caliente, y pasa una linda tarde de domingo.
  6. Prepara alguna de estas deliciosas recetas: Cotufas acarameladas o Brownie de Smore

Y si quieres una experiencia de lujo, puedes probar los de la Maison Guimauve, en Londres…

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