Jorge Palacios o cómo reiventarse a los 50 años. Odontólogo de profesión, pero dedicado a la industria farmacéutica durante 26 años, ante la situación de ese sector en el país, Palacios tomó hace unos años la decisión de convertirse en cocinero: “Me metí de lleno con todas las controversias que significa empezar de cero a los 50 años”.

Comenzó su formación en el curso sabatino de cocina del Instituto Culinario de Caracas, pero esas seis semanas lo dejaron con ganas de más. Veía a los estudiantes del horario regular y se decía: “yo algún día quiero estar allí, quiero hacer cocina profesional, quiero elevar mi cocina”. Y así lo hizo.

Palacios egresó del Instituto Culinario de Caracas en el año 2014. Hizo pasantías en varios restaurantes del Country Club de Caracas, como el Araguaney, el bar El Pingüino, el café Blandín y El Pantry. Además, el chef Julio González le permitió trabajar en el restaurante del Hotel Cayena, La Sibila.

Para graduarse presentó una tesis sobre la Cocina caraqueña de los años 50, cuya tutora culinaria fue la reconocida chef venezolana Mercedes Oropeza. Palacios fue el encargado de la pastelería en esta investigación y propuso las tortas para los postres del menú. Hoy se considera un cocinero integral, aunque se inclina hacia la pastelería: “Eso es una dicha que he tenido, siempre me han llamado… La pastelería me ha buscado a mí”.

Oropeza notó su destreza y luego lo llamó para que la acompañara en el restaurante Hajillos, como jefe de pastelería. “Hicimos la carta, ella llevó sus propuestas, y yo era quien hacía los postres bajo su tutela”, rememora. Allí trabajó durante año y medio, de miércoles a domingo. Los martes dictaba clases de pastelería en el ICC. “Eso fue un honor, un privilegio, que alguien como Héctor Romero te llame para ofrecerte que seas el instructor de pastelería de su escuela”.

Palacios admite que fue una época dura porque tenía un solo día libre, pero sabe de su recompensa. “Todo ese esfuerzo que uno hace en un momento determinado se traduce en experiencia; depende de cómo tú lo tomes, puede ser una tragedia, o puede ser una gran ventaja”.

Jorge Palacios
Esta es la torta de de guanábana que prepara Jorge Palacios y puedes comprar en nuestra Tienda Dulcear

De una dulce herencia a un sueño

Cuando se le pregunta a Palacios en qué momento descubrió su interés por la cocina, primero se conecta con su infancia, pues su papá era un hombre dulcero. “Es casi una herencia”, dice, al recordar que su padre tenía especial predilección por la dulcería criolla.

Hace unos diez años, en la búsqueda de una receta para despedir el año con broche de oro, halló un viejo libro de cocina que tenía su madre y encontró las instrucciones para hacer una torta de queso criolla. La preparó y ese dulce marcó el comienzo de lo que luego sería más que un pasatiempo. “Un plan B que luego se convertiría en el plan A”.

En su antigua oficina, Palacios solía preparar las tortas para los cumpleañeros, por lo que tiempo después una compañera le insistió en comprarle una torta de chocolate. Esa fue su primera clienta. Mientras estudió en el ICC, vendía tres o cuatro tortas semanales en un kiosco de La Guairita, cerca del Cementerio.

Hoy el chef pastelero despliega la puerta de un mueble y muestra todos sus “juguetes”: los utensilios que le han permitido hacer sus dulces creaciones. Cuenta que le gustaría montar su taller en su casa, comprar dos hornos, un aire acondicionado y otra nevera. En cinco años sueña tener un pequeño local: “Me gustaría tener un pequeño bistró, unas diez mesas donde la gente pueda comer comida variada, preferiblemente italiana, tomar un café bien rico y probar mi pastelería”. 

Mientras esto pasa, los dulceros pueden disfrutar de sus deliciosas Torta de Guanábana y Torta de Chocolate en nuestra Tienda Dulcear.

Torta de chocolate de Jorge Palacios, la puedes tener a un clic en nuestra Tienda Dulcear / Fotografía: Efrén Hernández

Su receta de donas (donuts) es una de las más populares de de Dulcear.com

Y si quieres preparar su jalea de mango, aquí tienes la receta. ¡No te la puedes perder!


En un suspiro

¿A qué dulce sabe tu infancia?

Sabe a churros, a churros con azúcar.

¿Cuál es tu dulce tradicional favorito?

Definitivamente, la jalea de mango.

Qué postre anhelas probar…

Me encantaría probar alguno de los postres del chef Antonio Bachour, no es uno en específico, pero él tiene una gama que son basados en chocolate y hay algunos que me llaman mucho la atención.

Para ser un buen pastelero…

Tienes que ser muy disciplinado, tener una estructura mental.

¿Cuál es tu ingrediente favorito?

El chocolate oscuro, para ser preciso.

¿Si pudieras trabajar con cualquier ingrediente, sin importar el precio, ¿con cuál te gustaría intentar hacer un dulce?

Me encantaría tener avellanas a libre demanda… Siempre me intrigó combinar mis conocimientos de chocolate e intentar hacer una Nutella casera, para yo usarla en mis preparaciones.

Este sería un mundo más dulce si…

Si en Venezuela pudiéramos tener todo lo que teníamos antes para poder elaborar los dulces que se hacen en el mundo.

Qué cualidad espera en un buen postre que también esperas en una persona

Equilibrada, no demasiado empalagosa y que te den ganas de repetirla…

Cuando seas mayor quieres ser…

Quiero haberme retirado con un negocio exitoso, tranquilo y que pueda ser un negocio productivo para mis hijos. Eso quiero hacer.

Texto: Beatriz Fernanda González

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