El joven venezolano conversó con Dulcear sobre su experiencia en la séptima temporada del popular reality de cocina, así como de su relación con la repostería y sus proyectos a futuro

Su hamburguesa “con todo” selló su entrada al concurso. Luego, conquistó a los jueces y al público, especialmente al venezolano, con sus arepas. Alejandro Toro fue el representante de la cultura latinoamericana en Master Chef, de allí que asumiera la responsabilidad de “buscar siempre la manera caribeña de preparar las recetas”.

Su relación con la cocina fue casi nula antes de mudarse a los Estados Unidos hace cinco años, por lo que confiesa abiertamente: “De todos los concursantes, yo creo que era el que menos sabía”. Sin embargo, más que ver esto como una desventaja, Toro lo asumió como la oportunidad perfecta para aprender. Después de todo, estar allí era “un sueño”.

“El primer venezolano en Master Chef”, como él mismo lo anuncia en el segundo capítulo de la temporada, es comunicador social, locutor y artista de doblaje, y aunque quedó fuera de la competencia, se siente ganador de una gran experiencia que aspira a aprovechar en nuevos proyectos.

—¿Qué te motiva a relacionarte con la cocina?

—Yo estoy descubriendo todo este mundo recientemente y veo que hay miles de cosas que hacer. Me gusta que es inmenso, que hay mucho por explorar. Siempre hay algo que no conozco y aprendo.

—El momento en el que tu mamá participa en el programa es súper emotivo, ¿qué recuerdas haber aprendido de ella que te ayudó en el concurso?

—Una de las cosas más difíciles de toda la experiencia es el hecho de estar desconectado, sin teléfono, sin internet, sin tu familia. Como adulto, que te pongan en esa situación, bajo la expectativa y la duda de que no sabes qué te viene durante el día, es difícil y requiere de mucha paciencia. Mi mamá es muy paciente. Ella desde pequeño me enseñó que todo lo que me sucede es mi responsabilidad, así que asumí los retos de ese modo y busqué disfrutarlos. Traté de actuar con cordialidad y respeto, y eso me ayudó mucho en mi relación con los otros participantes y los jueces.

—Apartando un poco lo culinario, ¿qué consideras que fue lo más fácil y lo más difícil de concursar en Master Chef?

—Lo más complicado para mí fue comunicarme en inglés. Como locutor, siempre trato de hablar con elocuencia y usar las palabras correctas, y en las entrevistas del programa a veces había cosas que deseaba expresar y que en inglés no podía hacerlo como yo quería. Lo más fácil yo diría que era el momento de cocinar. Yo sentía que era muy afortunado al estar allí, por eso los retos no me generaban estrés, y cocinar era lo más chévere. Eres el dueño de las cámaras y yo solo disfrutaba.

—En el programa dijiste que la pastelería no es tu zona de confort.  ¿Cómo describirías tu experiencia en esta área?

Me gusta mucho la repostería, especialmente porque tengo mucho que aprender. No he cocinado suficientes postres, porque no tengo los equipos y el espacio. A mí me encanta el chocolate y hacer galletas de chispas de chocolate. Me gusta que puedes reemplazar los ingredientes, y que una vez que aprendes lo básico, puedes crear miles de combinaciones diferentes.

—Tu último reto fue con una torta de tres capas, ¿con qué postre crees que sí te hubieses mantenido en la competencia?

—Con ese mismo, solo que bien hecho. Todavía creo en mi postre y estoy súper orgulloso de él, porque aunque había hecho ponqués antes, jamás había elaborado un frosting. Mi problema fue que no me dio tiempo de que se enfriara la torta. A mitad de ese reto, yo sabía que me tocaba a mí. Ahora pronto voy a hornearla otra vez, para demostrar que sé hacerla.

—¿Cuáles serían tres condiciones indispensables para ser un buen cocinero?

—Primero, la receptividad. Yo creo que hay que estar abierto a explorar nuevas ideas y técnicas. En segundo lugar, la paciencia; toma varias veces hacer algo bien, hay que ser cuidadoso y a veces debes esperar. Finalmente, hay que ser arriesgado; hay que arriesgarse a hacer cosas diferentes, porque ya todo está inventado. Para innovar, hay que asumir riesgos.

—¿Sientes que has encontrado tu pasión? ¿Cuáles son tus planes a futuro?

—Mi pasión es descubrir cosas nuevas que pueda hacer. Entonces sí, encontré una nueva pasión que voy a seguir desarrollando el resto de mi vida. Me gustaría seguir formándome, porque siento que hay muchas cosas que aprender. Aunque no me veo trabajando en una cocina, mi plan es producir material. Yo hago videos, edito, y todo este conocimiento culinario me abrió las puertas para transmitir información de lo que tengo acá y de mi cultura.

—¿Más allá de la cocina, cuál consideras que fue la lección más importante que aprendiste en el concurso?

—Aprendí que todo es posible. Al estar yo allí, cocinando con Gordon Ramsey, sentí que podía lograr lo que fuera, porque ni siquiera se trataba de algo relacionado con mi profesión. Me dio la seguridad de que voy por buen camino y que todos mis esfuerzos han valido la pena. Además de eso, recibí un gran apoyo de Venezuela. En ese sentido, el programa me dio un propósito. Yo siempre he perseguido el éxito en este medio, y eso viene acompañado por una exposición grande, pero haber conseguido que muchas personas se sintieran identificadas conmigo y alimentar el sueño de otros, creo que es lo más increíble. Me di cuenta de que estoy transmitiendo un mensaje, inspiro personas, represento mi cultura, y eso me motiva a seguir.

 

EN UN SUSPIRO

 

¿A qué dulce sabe tu infancia?
A papelón.

¿Quién te inspira en el mundo de la repostería/gastronomía?
María Helena, mi nana.

¿Cuál es tu ingrediente favorito?
La cebolla.

¿Cuál es el ingrediente que menos te gusta?
La anchoa.

¿Cuál es tu utensilio favorito?
El slow cooker.

¿Cuál es tu dulce criollo y/o tradicional favorito?
El dulce de milhojas.

Si pudieras trabajar con cualquier ingrediente, sin importar el precio, ¿con cuál te gustaría intentar hacer un dulce?
Trufas.

¿Qué pastelería fuera o dentro de Venezuela recomendarías y cuál es para ti su especialidad?
El hojaldre de la Pastelería Danubio, en Caracas.

Para ser un buen chef hay que…
Cocinar.

Este sería un mundo más dulce si…
Nos aceptáramos.

¿Qué cualidad esperas en un buen postre que también valoras en una persona?
Me gusta la gente que no tiene miedo de ser ella misma.

¿Qué postre anhelas hacer?

Un buen cheese cake americano.

Cuando seas mayor quieres ser…
Libre y feliz.

 

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